El próximo torneo del fútbol argentino contará con 26 equipos pero el presidente de la AFA y la TV quieren llevarlo a 22. En el medio una negociación por los derechos de televisación que sumó una oferta local que nunca existió en el medio de la puja de los gigantes norteamericanos

Una Copa Nacional y un torneo de 25 fechas. Clásicos interzonales, cuestionados por los dirigentes pero demandados por la televisión. La vuelta de los promedios, pero el congelamiento de los descensos. Inflación de equipos, 26 en 2021 y más de la mitad de ellos protagonistas de los torneos internacionales, desesperados por los billetes norteamericanos. Sin público y con rosca. Mucha rosca.

Es el fútbol argentino que se viene, a contramano de las grandes ligas. Atravesado por la crisis económica del país y la coyuntura política. El juego parece el ítem menos importante. Si hasta se planifica un 2022 muy parecido pero con 28 equipos para recién en 2023 empezar con la cuenta regresiva y llegar a 22 o 20 participantes desde 2026. Casi como en los viejos tiempos.
Terminada la Copa Diego Maradona, un parche en el medio de la pandemia, los hombres de traje ya tienen un plan para el período 2021-2025, no casualmente el que tendrá a Claudio Tapia al frente de la AFA.

Lo dijo el propio Chiqui en San Juan, la provincia en la que nació hace 53 años. “Tenemos que ir a menos equipos en todas las categorías, que es algo que está previsto. No tener descensos este año no significa seguir jugando con los que están. Vamos a profesionalizar más, hacer más jerárquico nuestro fútbol”, disparó antes de la final entre Boca y Banfield, disputada el 17 de enero en el estadio Bicentenario.

La frase del mandamás de Viamonte era aquella que querían escuchar los dueños de los derechos televisivos y, sobre todo, River y Boca. Hace tiempo que Rodolfo D’Onofrio y Jorge Amor Ameal cuestionan la organización de los campeonatos multitudinarios. Los presidentes de los clubes más grandes consideran injusto que la torta se reparta entre tantos actores. Fundamentalmente, porque los clubes que conducen son los que aportan la mayor cantidad de rating. Y aunque varias veces amagaron con cortarse solos, forman parte del mismo Comité Ejecutivo. No hay voto calificado, por más que lo hayan reclamado.

Ambos dirigentes terminaron dando el okey para firmar la ampliación del contrato con Disney/Fox, que había comenzado en un conflicto fuerte y con una instancia judicial mediante: 45 millones de dólares pagaderos en pesos al CCL (Contado con Liqui), 30 millones ahora y el resto entre junio y julio. De este modo, se extendió el vínculo por tres años más, de 2027 a 2030 y fue celebrado en el último Zoom de 2020. Todavía resta un nuevo acuerdo con TNT, dueña del 50% restante de las transmisiones del campeonato local.

Tapia llegó al poder ungido por los clubes durante el macrismo, sobrevivió con el kirchnerismo y surfea los temporales. Tuvo el apoyo mayoritario del Ascenso para tomar impulso y sentarse en el histórico sillón de Julio Grondona, pero nunca dejó de manejar los destinos del fútbol de Primera. De hecho, tiene más peso que Marcelo Tinelli, por más que el presidente de San Lorenzo también sea el titular de la Liga Profesional de Fútbol. Y aunque participaron de distintos actos en conjunto durante la estadía en San Juan, incluso en el almuerzo con el gobernador Sergio Uñac, la relación tiene altibajos.

Sin ir más lejos, Tinelli quedó pagando en la negociación por los derechos de la televisión. El showman jugó una ficha fuerte con TNT, por eso la AFA rompió el contrato con Disney/Fox. Sin embargo, desde la casa matriz de Estados Unidos le bajaron el pulgar a la idea que se había gestado en la Argentina: que la cadena norteamericana estaba dispuesta a comprar el 50% de los derechos -propiedad del canal del ratón Mickey- para transformarse en el dueño absoluto de la pantalla del fútbol argentino.

Paralelamente, Tinelli habría intentado reflotar el negocio con Alberto Pierri. El ex presidente de la Cámara de Diputados durante el mandato de Carlos Menem y empresario cableoperador asegura que el conductor de TV lo traicionó, que tenía una oferta 10 millones de dólares superior a la de Disney/Fox.

Después de la judicialización del contrato y la falta de luz verde por parte del Gobierno para la fusión de Fox-ESPN en el gigante Disney, la intención inicial era que Tinelli consiguiera para Telecentro ese 50% del contrato en litigio, favor que sería recompensado cediendo la producción de los partidos a La Corte, productora vinculada al líder de San Lorenzo. Todo en el medio de los rumores de partidos televisados a través de la TV Pública.

En la AFA niegan rotundamente la existencia del supuesto ofrecimiento de Pierri, hablan de “una oferta fantasma” y, según le confiaron a Clarín, las denuncias que tiene su empresa de cable en los distintos organismos estatales por la mala prestación del servicio debilita su reputación.

Tapia, leyendo la nueva coyuntura, comenzó a negociar con Disney. Bajó la tensión del conflicto y terminó dándose la mano con Diego Lerner, Presidente de Walt Disney Company Latinoamérica.

Que la pelota ruede parece una cuestión de segundo plano. El partido se juega en otro ámbito y poco tiene que ver con el verde césped.