Aunque ya se haya reconocido por parte del gobierno chino el plácet del nuevo embajador, Sabino Vaca Narvaja, Luis María Kreckler pide reuniones a las autoridades del país asiático que ya no le responden. Todo esto transcurre entre días de furia con empleados locales, llegando a amenazas y pedidos insólitos. Luego de la desautorización oficial por parte del presidente, resultado de la pésima gestión con las vacunas y las inversiones porcinas (entre otros temas), Kreckler apuesta a quedar varado para seguir cobrando en dólares.

Luego de los escándalos públicos por pedirse “licencia ecológica” en medio de las negociaciones del gobierno argentino para la provisión de vacunas y querer alquilar un penthouse en un excusivo barrio chino, el ahora ex embajador trata de Permanecer el mayor tiempo posible con los privilegios que mantuvo por mas de 20 años.
Gastos inexplicables y cuentas confusas e irregulares en solo seis meses de gestión. El embajador que menos tiempo estuvo como representante en toda la historia de China no dejo escándalo por hacer. Kreckler pretende alargar sus privilegios lo más que pueda en el exterior buscando quedar varado quedando en un “limbo” jurídico. Cuándo todo termine se iría a su lujoso departamento en Miami con su Harley Davidson que entró de manera ilegal a China desde Suiza ya que no está permitido el ingreso.